Siempre son pequeños los comienzos, que un día te hicieron grande. Pero quizá, seas la que rompe los esquemas.
Me hiciste saber quién era, y quien dejaba de ser.
Formaste parte de mi vida el día que evadiste a la niña que llevo dentro, que me hizo ser grande, y a la vez pequeña.
Solo tú me hiciste llorar riendo, y reír llorando.
Pero también, fue lo que nos enseñó, a que lo que se rompe, se arregla, a que no hace falta tirarlo, sino volver a unir, los fragmentos de algo que un día se hicieron añicos…
Sofía Martínez, fue la que me enseñó, a valorar lo que se tiene, a punto de perderlo.
A que una única persona, puede invadir tu caja de recuerdos…
Por ello, hoy, quiero gritarle al mundo, las disculpas que se merece desde que se fragmentó aquella parte de nosotras, que un día nos unió, y que hoy nos mantiene de la mano…
SOFÍA, TE QUIERO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
GRACIAS!